sábado, 29 de agosto de 2015

¿Ves el rostro de Jesús en los más débiles?



INSTITUCIÓN TECNICA EDUCATIVA NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

AREA: RELIGIÓN
DOCENTE: MG. EDGAR DUARTE
SEXTO GRADO

 ¿SOMOS CAPACES DE VER EL ROSTRO DE JESÚS EN LOS DÉBILES?



Del Santo Evangelio según San Mateo 22,34-40. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu

La parábola del banquete nupcial: "Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron en ese lugar, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?" Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN:


Jesús, citando el Libro del Deuteronomio, responde: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento».
Jesús habría podido detenerse aquí. En cambio Jesús agrega algo que no había sido preguntado por el doctor de la ley. De hecho dice: «El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Este segundo mandamiento tampoco lo inventa Jesús, sino que lo retoma del Libro del Levítico. Su novedad consiste justamente en el juntar estos dos mandamientos, revelando que son inseparables y complementarios, son las dos caras de una misma medalla.
No se puede amar a Dios sin amar al prójimo y no se puede amar al prójimo sin amar a Dios... En efecto, la señal visible que el cristiano puede mostrar para testimoniar el amor de Dios al mundo y a los demás, a su familia, es el amor por los hermanos.

Y deberíamos preguntarnos, cuando encontramos a uno de estos hermanos, si somos capaces de reconocer el rostro de Cristo en él: ¿somos capaces de esto?

Actividad:


  1. Copia el evangelio según San Mateo 22,34-40 y su reflexión en el cuaderno.
  2. Cuál es el mandamiento más grande de Dios? ¿cuál es el segundo mandamiento más grande de Dios?
  3. Cuál es la señal más visible de una persona que se dice que es Cristiana?
  4. ¿El amor por nuestro Dios y por nuestros hermanos, se puede considerar como los pilares de nuestra fe y de nuestra vida cristiana? Como los puedo demostrar en mi vida diaria? Haz una lista de 10 cosas que puedo hacer para demostrar mi amor a Dios y a mis hermanos.
  5. Dibuja una situación donde se vea a un cristiano ayudando con amor a un necesitado.
  6. Haz esta oración mentalmente: “Señor mío, de ninguna manera es posible que yo diga que te amo sino amo al prójimo como a mí mismo ¡Me convertiría en un mentiroso si así lo hiciese!, porque amando a mis hermanos es que logro amarte a Ti. No puedo separar el amor caritativo a los otros de tu amor santificante. Dame, Dios mío, el don de tener ese amor generoso hacia los demás, quiero hacerlo por Ti y para Ti”. Amén 
  7. Compromiso: Practicaré esta semana la lista de 10 cosas que hice en el punto 3, para demostrar mi amor a Dios y a mis hermanos.