jueves, 11 de abril de 2013

¿Qué puedo hacer para que mi hijo estudie?


Pensando en lo difícil que es que nuestros hijo estudien, busqué información y entre diferentes artículos encontré este que me parecío el mas acertado en nuestro contexto.

"Sentarse cerca de sus hijos mientras hacen la tarea. Buscar juntos información por Internet. Acercarse al colegio para hablar con los profesores. Descubrir sus gustos y estimular su interés por actividades creativas e intelectuales. Esto es parte de lo que, según los especialistas, pueden hacer los padres para ayudar a los adolescentes a estudiar y evitar el fracaso escolar.

Lidiar con adolescentes no es tarea sencilla, pero la familia tiene grandes chances de llevarlos a descubrir el interés por la historia, la matemática o la literatura. Los que siguen son algunos consejos para lograrlo.

1.  Acompañar a los chicos. Sentarse con ellos mientras estudian y conversar sobre los contenidos puede ser de gran ayuda. El educador Jaime Barylko señala que "es muy importante que los padres estén cerca de sus hijos cuando hacen las tareas, que los ayuden a encontrarles sentido".

Según Barylko, "es bueno para el chico ver que el padre o la madre se interesan por lo que él está haciendo, aunque ellos mismos no hayan ido al secundario".

2.  Despertarles el interés. Muchas veces, los chicos no le encuentran utilidad a lo que deben estudiar. El secretario de Educación porteño, Daniel Filmus, opina que "los padres deben explicarles que ese esfuerzo tendrá resultados vinculados a un mejor futuro personal y laboral".

Y señala que "el padre puede despertar el interés de su hijo si le explica cómo a él mismo le sirvió lo que aprendió en el colegio, cómo lo aplicó en su vida".

El psicoanalista Juan Carlos Volnovich, especialista en niños, agrega: "Lo que hay que hacer para lograr que estudien no es obligarlos. Lo fundamental es transformar la obligación en deseo".

3.    Ayudarlos a encontrar razones puntuales. Los padres pueden guiar a sus hijos para que descubran que lo que estudian puede resultar placentero y útil. Volnovich da un ejemplo: "Hoy muchos adolescentes aprenden inglés. Pero no lo hacen para cumplir con lo que les pide la profesora, sino porque con ese idioma pueden navegar por Internet o para escribirle a una chica australiana o inglesa".

4.    Ir a la escuela: La mayoría de los padres deja de tener comunicación con el colegio cuando sus hijos entran al secundario. Pero según los expertos, este vínculo es fundamental para evitar las sorpresas —a veces ingratas— que se llevan al ver los boletines. Enterarse de qué están haciendo en el colegio, en qué materias tienen más dificultades, cómo se llevan con los profesores y demás compañeros "es muy importante" para evitar el fracaso escolar, asegura Juan Carlos Tedesco, especialista en políticas educativas.

5.     Revisar las carpetas: Una cierta supervisión de las carpetas o cuadernos cada dos o tres semanas por parte de los padres es uno de los consejos de la psicóloga y educadora Nora Elichiry. "Esto muestra el nivel de organización —o desorden— de los chicos", explica.

6.  Ordenar los tiempos: Es bueno que los chicos tengan una rutina de horarios para estudiar y que cumplan con una cantidad adecuada de horas de sueño. El horario debe ser distinto durante la semana que los sábados y domingos. Es aconsejable que los padres ayuden a los chicos a pautar los tiempos.

7.      Un lugar especial: Los expertos remarcan la necesidad de que los chicos tengan, dentro de lo posible, un espacio físico en la casa para estudiar donde puedan tener el material y se sientan cómodos.

8.     Elaborar estrategias y cumplir con plazos establecidos. El profesor y académico Alfredo Van Gelderen explica que "en esta época los adolescentes y preadolescentes creen que todo vale en la sociedad. Pero es necesaria una voluntad e intención educativa de los padres en la casa. No hay aprendizaje sin exigencia".

Por eso es bueno que los padres los orienten para que aprendan a establecer prioridades y fijarse metas. Elichiry explica que "la organización para el estudio queda implícitamente delegada en la familia, porque no se les enseña en el colegio. Los padres pueden ayudar a demostrarles que todas las tareas exigen un esfuerzo y que para realizarlas hay que fijarse objetivos".

9.  Ver películas. Contenidos de historia, literatura o de otras materias pueden volverse mucho más interesantes si se relacionan con lo que a los chicos les gusta ver en la pantalla de un cine o del televisor. Es mejor orientarlos como espectadores que desalentarlos a ver tv. "Se puede aprovechar la facilidad que tienen los jóvenes con la cultura de la imagen", sostiene Volnovich.

10.  Estudiar en grupo. Es bueno que los padres propongan a los chicos que inviten a algún compañero a su casa. Así, las tareas pueden hacerse más interesantes.

    "A veces un chico tiene dificultades con una materia pero puede ayudar con otra", explica Elichiry. Y agrega que, además, muchos adolescentes no escuchan a sus padres, "pero suelen prestarles más atención a los padres de sus amigos".




11. No a los castigos. Aunque coinciden en la importancia de reglas claras, los profesionales consultados descartan algunas viejas prácticas que no suelen dar buenos resultados, como castigos o premios materiales. "El estímulo debe ser el propio aprendizaje", concluye Tedesco".

Espero les sirva.

Tomado de: BRUNSTEIN, CAROLINA.  (2001, 05).  Clarin.com.  http://edant.clarin.com/diario/2001/05/27/s-04801.htm